Una mirada comparativa entre el Parlamento Europeo y el Parlamento cubano.


Por Alipio G. Sollet

Si los midiéramos  con la misma vara más de un asombro nos llevaríamos. El Parlamento Europeo se compone de 754 diputados elegidos en los 27 Estados miembros de la Unión Europea ampliada. Desde 1979, los diputados son elegidos por sufragio universal directo por un período de cinco años. El Parlamento cubano se compone de 612 diputados elegidos entre los 169 municipios del país. Desde las elecciones de febrero de 1993, los diputados cubanos son elegidos por sufragio universal directo por un período de cinco años.

Cada país de los 27 que integran la Unión Europea  determina su modo de escrutinio para elegir a los diputados al Parlamento Europeo,  aunque  todos aplican las mismas normas democráticas de base: igualdad entre hombres y mujeres y voto secreto. Cuba en la elección de los 612 de su Asamblea Nacional (parlamento) también se atiene a esas normas democráticas: igualdad entre hombres y mujeres y voto secreto.

En relación con la Igualdad hombre-mujer, en el Parlamento Europeo  la representación de las mujeres  no ha dejado de aumentar y en la actual legislatura  algo más de un tercio de los diputados son mujeres. En Cuba, vale destacar,  de los 612 diputados que ocuparán asiento en la Octava legislatura del Parlamento cubano tras las elecciones del próximo 3 de febrero, 299 serán mujeres, es decir el 48,86 por ciento del total. Ya en la Séptima legislatura,  que ahora termina… Cuba presentaba mejores índices de mujeres parlamentarias que el Parlamento Europeo con 266,  lo que representaba el 43,32 por ciento del total.

En casi todos los Estados miembros de la UE, la edad mínima para votar son 18 años, excepto en Austria, donde se establece en los 16 años de edad. En Cuba, la edad mínima para votar es de 16 años.

Las elecciones europeas se caracterizan ya por varias normas comunes : sufragio universal directo, regla de proporcionalidad y mandato de cinco años renovable. En Cuba, las elecciones se producen por sufragio universal directo, dentro de reglas de proporcionalidad y mandato de cinco años renovable.

En el Parlamento Europeo los escaños se reparten, por regla general, en proporción con las cifras de población de cada país. En Cuba, los escaños en la Asamblea Nacional se reparten en proporción con las cifras de población de cada municipio del país, garantizándose que todos tengan al menos 2 diputados.

El diputado europeo reparte su tiempo de trabajo entre Bruselas, Estrasburgo y su circunscripción. En Bruselas participa en las reuniones de las comisiones parlamentarias y de los grupos políticos y en las sesiones plenarias adicionales, y en Estrasburgo, asiste a las sesiones plenarias de los doce períodos parciales. Paralelamente a estas actividades principales debe dedicar tiempo, como es natural, a su circunscripción. En Cuba, ser diputado no es una profesión, ni el diputado se dedica únicamente a la actividad parlamentaria; los diputados  son obreros, campesinos, cooperativistas, maestros, médicos, científicos, escritores, artistas, líderes religiosos, estudiantes, directivos de entidades productivas, miembros del ejército y del Ministerio del Interior, dirigentes políticos y representantes del sistema del Poder Popular, entre otros, que desempeñan una actividad profesional principal independiente de su condición de diputado. Pertenecen o participan de la actividad de una o más de las 12 comisiones permanentes del Parlamento cubano, en las sesiones plenarias y dedican tiempo al contacto con sus electores;  pues estos, a diferencia de lo que no ocurre con los eurodiputados, si tienen la posibilidad de revocarle su mandato si no están conformes con el desempeño y la actuación del diputado que los representa.

Los eurodiputados se agrupan por afinidades políticas y no por nacionalidades. Los diputados cubanos no se agrupan por afinidades políticas;  se agrupan en comisiones por conocimientos profesionales  y posibilidades de aportar a los temas que son competencia de las mismas.

Los diputados al Parlamento Europeo ejercen su mandato de forma independiente. También lo hacen así los parlamentarios cubanos,  que solo se deben a sus electores.

El diputado europeo, dotado de poderes cada vez más importantes, influye con su actividad en todos los ámbitos de la vida cotidiana del ciudadano: el medio ambiente, la protección de los consumidores, los transportes, pero también la educación, la cultura, la salud. El diputado cubano está dotado de los mismos poderes y los ejerce en constante consulta con sus electores.

El nuevo estatuto de los diputados al Parlamento Europeo entró en vigor el 14 de julio de 2009 y refuerza la transparencia de los términos y condiciones en los que trabajan los eurodiputados. También introduce un salario común para todos los diputados, que es pagado por el presupuesto comunitario. Los diputados al Parlamento cubano no son profesionales de la política, ni cobran  salario alguno por su actividad como diputado.  Me abstendré de cualquier conclusión;  tratándose de lectores inteligentes nada mejor que dejarles que saquen sus propias conclusiones.

 

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