October 31, 2012 Cuba: Revolución y sexualidad. Un viaje desde la homofobia militante hasta la tolerancia a la libre orientación sexual.


Por Alipio G. Sollet

 

¿Hay homofobia en Cuba? Si…  Tan directa como la pregunta que le formularon fue la respuesta de Mariela Castro[1], directora del Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) de Cuba, tras su ponencia  “Cuba: A Revolution in sexualities, genders and bodies”[2], que tuvo lugar en el “Congreso Internacional sobre Transgender”,  el pasado 28 de septiembre en la ciudad de Luxemburgo.

 

Según la directora del CENESEX, varias iglesias en Cuba apoyan el trabajo de esa institución;  aunque por supuesto, aclara, con la debida discreción. Para aquellos que en Europa siguen  las problemáticas ligadas a la identidad de géneros y la sexualidad,  y conocen de la gran influencia que en el contexto de  la Unión Europea poseen las jerarquías  nacionales de la Iglesia Católica y el Vaticano;  les resultará novedoso conocer que en Cuba, –según la Sra. Castro—  en tiempos recientes, cuando se discuten temas complejos  para la sociedad cubana como el reconocimiento al matrimonio o a  la unión consensual  entre personas de un mismo sexo, no es precisamente  en  la iglesia católica en la que encuentran mayores resistencias y problemas; sino en determinadas sectas protestantes que,  provenientes del sur de los Estados Unidos de Américas,  se han establecido en Cuba y se oponen fuertemente al avance social.

 

Como quiera que en Europa, cuando se habla de tratamiento a los homosexuales,  lesbianas, transexuales y bisexuales,  los gobiernos, las instituciones y los medios suelen actuar con hipocresía y se comportan como la  descripción bíblica de ver  la paja en el ojo ajeno y no echar  a ver la viga que está en su propio ojo;  les invito a continuación a repasar conmigo algunos antecedentes e informaciones sobre estos temas,  que suelen abordarse con intencionalidad o con sesgos.

 

Homofobia importada y heredada.

La llegada de los conquistadores españoles a Cuba y los métodos brutales de sometimiento que estos implantan sobre la población autóctona, provoca  un fuerte impacto en el ordenamiento social existente,  que se salda con la extinción de los indígenas y su posterior sustitución por hombres y mujeres negros que son arrancados por la fuerza de diferentes territorios de África y llevados a Cuba para que trabajen como esclavos. Cabe decir que con la colonización española llegaron a Cuba la violencia, la discriminación racial, el machismo y la homofobia. Según señalara la directora del CENESEX, sin entrar en precisiones ni detalles, a la llegada de los españoles a las Américas había bisexualidad en las comunidades indígenas que encontraron.

 

La primera Villa fundada por los españoles en Cuba fue Nuestra Señora de la Asunción de Baracoa en 1511; es decir que Fidel Castro y su gobierno recibieron, en 1959, casi cuatro siglos y medio de herencia homofóbica,  a la que contribuyeron de manera decisiva el Código Español que regía en la Isla y la gran influencia que detentaba entonces la jerarquía católica.

 

Aquellos hombres que se alzaron en armas en la Sierra Maestra contra el tirano de turno, Fulgencio Batista, y que por sus largas barbas se les conocía como “los barbudos”, eran en su inmensa mayoría campesinos y obreros que habían nacido y crecido en una sociedad profundamente patriarcal y homófoba, que en modo alguno podían reconocer ni admitir que habían hecho la Revolución para que los homosexuales y los religiosos (a los que identificaban como simpatizantes con la dictadura por el papel asumido por la  jerarquía de la iglesia católica) llegaran al poder y muchos menos para que pudieran escoger libremente su orientación sexual.

 

A pesar de la pérdida considerable de influencia de la Iglesia Católica en Cuba tras el triunfo de la Revolución, lo que supondría un debilitamiento en la Isla de las posiciones homofóbicas que esta defiende; lo cierto es que tras la inserción de Cuba en la órbita soviética y la introducción  en la Isla de los postulados del llamado “ateísmo científico”, no mejoró el panorama. En 1992, tras el derrumbe del socialismo en Europa oriental y en la Unión Soviética, fueron modificados varios artículos de la Constitución de la República de Cuba, puesta en vigor desde 1976, eliminando de su letra toda mención al ateísmo científico en el funcionamiento del Estado y sus instituciones; se pasó de un Estado ateo a uno de carácter laico.

 

La creación de las Unidades Militares de Ayuda a la Producción (UMAP).

Una de las instituciones por las que más críticas ha recibido el Castrismo,  de parte de sus enemigos, es  la creación en 1965 de las llamadas “Unidades Militares de Ayuda a la Producción” [3](UMAP).  Por ellas pasaron unos 20.000 hombres, básicamente jóvenes en edad militar,  que eran homosexuales y por tanto no eran admitidos en el ejército;  que se negaban  al servicio militar basados en sus creencias religiosas y otros considerados como “desviados”.

 

No es cierto, como se ha tratado de imponer desde el exilio de Miami, que hubiese en esa época en Cuba arrestos generalizados de homosexuales; pero si fueron llevados a esos campamentos de trabajo homosexuales, lesbianas y religiosos, fundamentalmente de la secta  Testigos de Jehová..
para que aportaran a la zafra azucarera y cumplieran con sus obligaciones militares;  ya que el gobierno entendía que no podían realizarlas  en las fuerzas armadas.

 

Desvincular la creación de las UMAP del contexto histórico y de la creciente hostilidad de sucesivas administraciones de Estados Unidos de América contra la Revolución cubana, no ayudará a doblar para siempre está página no clara de la historia nacional. Sólo recordar que en la primavera de 1965, Washington envió a más de 20 000 soldados para aplastar una rebelión popular en la vecina República Dominicana.

 

Este programa fue objeto de protestas en Cuba por parte de la Unión Nacional de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC) y fue blanco de las críticas de importantes escritores y amigos de la Revolución Cubana. A los tres años, tras ordenar rigurosas comprobaciones de las denuncias recibidas contra las UMAP,  el propio presidente Fidel Castro, en un discurso dio por concluido este “experimento”.

 

Monika Krause[4], una de las pioneras sexólogas de la Cuba revolucionaria, quien estuvo asociada a la fundación de la actual CENESEX, dijo en una entrevista de 1984 con la revista Gay Community News, de Boston:  ”Fue una expresión de ignorancia de una inexplicable aversión a la homosexualidad. Creemos que ha sido una obligación de nuestro sistema cambiar esas actitudes que llegaron a crear las UMAP. Porque en una sociedad socialista no puede haber discriminación.”

 

Por otro lado, con frecuencia se continúa atacando al gobierno cubano por la no publicación en la Isla de las obras de Reinaldo Arenas, escritor homosexual que muriera en el exilio. Sin embargo, me parece pertinente y de elemental justicia aclarar que fue el propio Reinaldo quien dejó establecido en su testamento, que prohibía la publicación de sus obras en Cuba.

Revolución cubana, las mujeres y el aborto.

Contrario a lo que la inmensa mayoría de los lectores podría pensar, cuando Fidel Castro llega al poder el 1 de Enero de 1959, Cuba era uno de los pocos países de las Américas en el que el aborto era una práctica legal. El acceso al  aborto, eso si, estaba marcado por una fuerte desigualdad social y económica. Un aborto seguro en una de las exclusivas clínicas privadas de la Isla,  sólo podían pagarlos mujeres de la clase media-alta de Cuba, del resto del continente y de los Estados Unidos.

 

Por esa razón, en 1965 el gobierno cubano instituyó la práctica libre  y gratuita del aborto para todas las mujeres cubanas que lo requirieran y estableció por ley cuatro requisitos:

–          es la mujer la que decide;

–          debe realizarse en una institución hospitalaria;

–          debe ser realizado por manos expertas.

–          es totalmente gratuito.

La creación en 1960 de la Federación de Mujeres Cubanas[5], fue el primer paso importante dirigido a trabajar por la igualdad y los derechos de las mujeres cubanas. Las mujeres pasan de parir como promedio 6 niños a mediados de 1959, a la agónica cifra de menos de 1 niño por mujer 53 años después;  con lo cual Cuba reproduce el mismo esquema de natalidad de los países más desarrollados del mundo y enfrentará en el futuro los mismos problemas que acarrea el envejecimiento de su población.

 

En la segunda parte de la década de los 70, cuando el gobierno cubano emprendió los primeros esfuerzos serios dirigidos a su institucionalización, también estuvo presente el tema de la mujer.  En 1975, el I Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC)  aprueba  una Resolución sobre la eliminación de la discriminación contra las mujeres y la introducción de la educación sexual en el sistema de enseñanza del país y es aprobado en referendo el llamado  “Código de Familia”;  que si bien sólo afectaba las relaciones heterosexuales, significó un gran nuevo paso de avance para la mujer cubana.

 

Desde la libre orientación sexual y  las operaciones de cambio de sexo, hasta el trabajo de la Policia y la celebración del Día del Campesino.

 

En Cuba suelen atribuirle al  Generalísimo Máximo Gómez, patriota dominicano que enseñó a los cubanos a utilizar el machete como arma de guerra contra los colonialistas españoles y que llegó a ser el General en Jefe de las tropas revolucionarias cubanas en la Guerra del 95,  la expresión:  “los cubanos o no llegan o se pasan”.  A partir del intenso trabajo de Mariela Castro y de su equipo de trabajo en el Centro Nacional de Educación Sexual (CENESEX) y la indiscutible visibilidad que han ganados los integrantes del colectivo LGTB en Cuba, con congas incluidas por importantes arterias de La Habana, Santiago de Cuba y otras ciudades, no pocos cubanos vuelven a recordar la sentencia del dominicano.

Lo cierto es que desde 2008,  los  Profesores Drs. Stan Monstrey[6]  y Piet Hoebeke[7], y un experimentado y prestigioso equipo médico del Hospital Universitario de Gent, Bélgica, colaboran  con el CENESEX en la realización de operaciones de cambio de sexo en Cuba y han colocado a esa pequeña isla del Caribe en un lugar cimero a nivel mundial. Estas operaciones, cuyo costo se eleva en Bélgica a unos 48 mil euros (los asegurados por la Seguridad Social belga pagan un 10 por ciento del costo, es decir unos 4 mil 800 euros), son realizadas en Cuba  de manera absolutamente voluntaria y sin costo alguno para el paciente.

 

Una Resolución del Ministerio de Salud de Cuba[8] (MINSAP), da cobertura legal al trabajo con los transexuales. Según los datos más recientes que poseo, en Cuba han sido operados 28 personas y otros 17 están identificados en espera de la operación.

 

Bajo la sombrilla de CENESEX  han surgido en Cuba colectivos de lesbianas como “Las Isabelas de Santiago de Cuba”; el grupo “Ovenu” en La Habana o “Fénix” en la provincia de Cienfuegos.

Justo es decir que el tema no ha dejado de ser complejo y difícil de asimilar para la mayoría de la sociedad cubana y no todo marcha siempre sobre ruedas. Uno de los trabajos   que ha tenido que acometer el CENESEX, según ha contado su directora, es la formación, educación y sensibilización de la Policía cubana con los temas vinculados a la sexualidad y el tratamiento a los integrantes del colectivo LGTB; comenzando por el conocimiento de la legislación cubana vigente.

Hoy está establecido que los hombres deben pasar el Servicio Militar Activo y para las mujeres está prevista la posibilidad de pasar el Servicio Militar Voluntario; sin embargo, no tengo claro que una persona que abiertamente se declare gay o transexual y quiera pasar el servicio militar o alistarse en el Ejército pueda hacerlo.

Para que se tenga una idea de la sensibilidad del tema, algunos campesinos cubanos, que prácticamente desde el triunfo de la Revolución celebran el 17 de mayo el “Día del Campesino”[9],   plantean ahora “que han dejado de hacer celebraciones públicas ese día  para evitar confusiones”; el problema, me aclaran, es que desde hace varios años el CENESEX estableció el propio 17 de mayo como “Día de lucha contra la homofobia en Cuba”.

Homofobia y sexualidad fuera de Cuba.

Pensar que la homofobia es un fenómeno que solamente se presenta en Cuba sería como tratar de tapar el sol con un dedo.

Los estadounidenses, cuya influencia en la comunidad científica médica mundial es muy considerable  consideraban la homosexualidad como una enfermedad, y no fue hasta fecha muy reciente que procedieron a “despatologizar” la homosexualidad.  Ahora mismo, en la recta final de la campaña presidencial, el presidente Obama  a pesar de algunos guiños a los gays estadounidenses como plantear que no apoyaría mas la ley federal conocida como DOMA[10] y su declaración de que “en su Casa Blanca no se discrimina a nadie por cuestión de sus preferencias sexuales”,  cuando nombró al gay Jeremy  Bernard[11];  ha metido el tema en el armario y  no se ha atrevido a mencionarlo ni en uno sólo de sus mítines de campaña.

El hecho de que  en la Unión Europea no haya una Posición común en temas como la sexualidad, el aborto, el matrimonio homosexual o la igualdad de géneros, dejan ver a las claras la resistencia que encuentran en la mayoría de los gobiernos nacionales y las carencias democráticas de una Unión que con demasiada frecuencia ve la paja en el ojo ajeno. De nada vale que en el Parlamento Europeo donde –como le gusta decir al eurodiputado español José Ignacio Salafranca—  “late el pulso democrático de la Unión Europea”, algunos traten de mejorar las cosas;  lo cierto es que las instituciones europeas no han sido capaces de ponerse de acuerdo no sólo en temas complejos como el matrimonio homosexual, sino tampoco para establecer la licencia de maternidad de las mujeres o en revindicar que estas ganen igual salario por igual trabajo que los hombres[12].

En fecha reciente leí unas declaraciones del Dr. Erick Schneider, presidente fundador de Transgender Luxembourg quien afirmaba que mientras más homofóbico sea un país, menos los homosexuales serán visibles; simplemente porque sienten mucho miedo, no tanto ni no solo a la agresión física, sino a la exclusión social, la intimidación y la discriminación. Si este presupuesto resulta correcto, entonces algo está cambiando en Cuba, pues cada vez ganan más visibilidad los miembros del colectivo LGTBHI[13]. Por sus hechos los reconoceréis.


[1] Mariela Castro Espín (La Habana, 27 de julio 1961), hija del Presidente de Cuba, Raúl Castro y de Vilma Espín, fundadora de la Federación de Mujeres Cubanas, fallecida en años recientes.

[2] wwwen.uni.lu/content/…/Programme_EN.pdf

 

[3] UMAP : Unidades Militares de Ayuda a la Producción;  concebidas para que religiosos, homosexuales, vagos, entre otros, también se vieran obligados a aportar a la Revolución cubana. Por este tipo de unidades pasaron personalidades que hoy residen en Cuba como el Cardenal Jaime Ortega,  el cantante Pablo Milanés, el Reverendo Raúl Suárez, diputado al Parlamento cubano.

 

[4] Mónica Kraus: sexóloga de origen alemán, trabajó con Vilma Espín en la creación de lo que hoy es el CENESEX. De su autoría se publicaron en Cuba libros como “El hombre y la mujer en la intimidad” y “Piensas ya en amor?”.

[5] La FMC se fundó el 23 de agosto de 1960 como producto de la fusión de varias agrupaciones de mujeres ya existentes   como la Unidad Femenina Revolucionaria, la Columna Agraria, las Brigadas Femeninas Revolucionarias, los Grupos de Mujeres Humanistas y la Hermandad de Madres. Desde la fundación hasta su muerte el 19  de junio de 2007,  la FMC fue presidida por Vilma Espín.

[6] Profesor Dr. Stan Monstrey, encargado de las operaciones de cambio de sexo masculino a femenino en Cuba.

 

[7] Profesor Dr. Piet Hoebeke, encargado de las operaciones de cambio de sexo femenino a masculino en Cuba.

[8] Resolución Ministerial No. 256

[9] El 17 de mayo se conmemora en Cuba el día del Campesino; en igual fecha de 1946 fue vilmente asesinado el campesino Niceto Pérez. El 17 de abril de 1959, en La Plata, Sierra Maestra, Fidel Castro firmó la Primera Ley de Reforma Agraria y el 17 de mayo de 1961 se creó la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños (ANAP), organización que agrupa y representa a los campesinos cubanos.

 

[10] Ley DOMA, que define en Estados Unidos de América el matrimonio exclusivamente como el de un hombre con una mujer.

[11] Jeremy Bernard, originario de San Antonio, Tejas, hijo de un abogado que trabajó a favor de los derechos civiles en el trabajo. Su activismo a favor de los derechos de gais y lesbianas le han hecho una pieza clave dentro del movimiento, y en los círculos homosexuales de Los Ángeles recaudó millones de dólares para la campaña electoral de Obama de 2008.

[12] En la Unión Europea y en Estados Unidos, dos de los polos de poder mundial que presumen de democráticos, las mujeres ganan entre un 15 y un 20 % menos que los hombres por igual trabajo.

[13] LGTBH : Esta denominación se la escuche a la directora de CENESEX, ella reivindica que la H incluye a los heterosexuales en Cuba en la lucha contra todo tipo de discriminación.

man”�2!rf�/]Т�east-font-family:”Times New Roman”;mso-ansi-language: FR;mso-fareast-language:FR;mso-bidi-language:AR-SA’>[13] LGTBH : Esta denominación se la escuche a la directora de CENESEX, ella reivindica que la H incluye a los heterosexuales en Cuba en la lucha contra todo tipo de discriminación.

 

 

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s